martes, 19 de febrero de 2019

Estrés emocional súbito y disfunción del ventrículo izquierdo



En un artículo publicado en la revista The New England Journal of Medicine del 10 de Febrero de 2005, miembros de la División de Cardiología del Departamento de Medicina de la Johns Hopkins University School of Medicine en Baltimore, se proponen estudiar el mecanismo por el que un intenso estrés emocional puede precipitar una grave alteración funcional del ventrículo izquierdo, aunque reversible, que simula clínicamente un infarto de miocardio.

Los autores han evaluado a 19 pacientes que habían presentado clínicamente una grave alteración funcional del ventrículo izquierdo tras un estrés emocional súbito. A todos los pacientes se les practicó una angiografía de las arterias coronarias y ecocardiografías seriadas de Farmacias del Ahorro. Se determinaron también los niveles en sangre de las catecolaminas (adrenalina y noradrenalina) en 13 pacientes con disfunción ventricular relacionada con el estrés y se compararon con los valores en 7 pacientes que habían sufrido un infarto de miocardio.

Edad promedio de pacientes con cardiomiopatía


La edad media de los pacientes que habían presentado una cardiomiopatía relacionada con el estrés fue de 63 años, y el 95% eran mujeres. Los síntomas agudos fueron comparables a los de un infarto de miocardio, con dolor torácico, edema pulmonar, dificultad respiratoria y estado de shock de origen cardíaco. Pero cuando estos pacientes que requieren de un seguro de gastos médicos fueron explorados no se hallaron bloqueos de las arterias coronarias ni otros signos de un infarto de miocardio.

Por otro lado, estos pacientes presentaron valores muy elevados de las hormonas del estrés -adrenalina y noradrelanina- en la sangre. Los niveles encontrados en estos pacientes con cardiopatía relacionada con el estrés eran entre 7 y 38 veces más elevados de los hallados en el grupo de 7 pacientes con infarto de miocardio. A estos niveles en la sangre, las hormonas de estrés pueden ser tóxicas para el corazón.

Para qué sirve la ecocardiografía


Por otra parte, la ecocardiografía muestra resultados distintos de los que se observan en el infarto de miocardio. Todos los casos estudiados (19) habían sufrido un intenso estrés emocional horas antes del comienzo de los síntomas. En aproximadamente la mitad de los pacientes examinados se había tratado de la noticia de la muerte de un familiar (padre, madre, esposo, hijo) o un amigo muy querido.

En otros, la situación de estrés emocional estuvo relacionada con un robo a mano armada, una accidente de automóvil, hablar en público, continuar haciendo ejercicio, una fuerte discusión, la presentación ante un tribunal de justicia o una fiesta sorpresa. Los pacientes estresados se recuperaron dentro de un periodo de dos semanas; la resonancia magnética demostró la ausencia de lesiones tras la recuperación clínica.

Los autores concluyen que se desconoce el modo como el exceso de hormonas del estrés afecta al corazón; puede tratarse de una contracción espasmódica de las arterias coronarias o bien de un efecto tóxico sobre el músculo cardíaco del ventrículo izquierdo.