viernes, 25 de enero de 2019

Cebolla contra la ateroesclerosis


En una investigación del Institute of Food Research del Reino Unido, dirigida por el Dr. Paul Kroon, que será publicada en la revista Atherosclerosis, se demuestra que los metabolitos (sustancias que participan en el metabolismo orgánico, unos producidos durante el proceso metabólico para bajar de peso, global del organismo y otros constituyentes de los alimentos ingeridos) resultantes de la digestión en el organismo de alimentos ricos en flavonoides (sustancias que se encuentran en muchos vegetales y en productos procedentes de ellos, como vino tinto, té o cebollas) pueden reducir el riesgo de desarrollar la inflamación a nivel de la cubierta interna de las paredes arteriales (endotelio) que inicia el proceso de la deposición sobre éstas de placas de ateroma (ateroesclerosis), con la consiguiente obstrucción de la luz arterial.

Tipos de flavonoides


Hay seis clases de flavonoides: flavonoles, flavonas, isoflavonas, flavanonas, flavan-3-oles y antocianinas. Los investigadores han centrado su atención en el más importante flavonol de la dieta, la quercetina, que se encuentran principalmente en el té,las cebollas, las manzanas y el vino tinto.

Investigaciones previas habían demostrado que la quercetina es metabolizada muy rápidamente en el intestino y en el hígado, razón por la que no se encuentra como tal en la sangre humana. Por este motivo, el grupo investigador decidió analizar los compuestos que se encuentran en la sangre resultantes de la digestión de la quercetina, después que ésta es ingerida, absorbida y metabolizada.

Son estos compuestos procedentes de la quercetina los que han utilizado para aplicarlos a las células del endotelio vascular, en un modelo experimental de ateroesclerosis. En este modelo experimental han podido confirmar que introducir en la dieta alimentos ricos en quercetina puede ayudar a prevenir la inflamación crónica de las paredes arteriales que conduce a la ateroesclerosis, como enfermedad cardiovascular, ya que los metabolitos de la quecertina también actúan beneficiosamente sobre las células endoteliales.

Los autores utilizan en el trabajo experimental concentraciones de los metabolitos de la quercetina que están disponibles en el organismo cuando se comen alimentos ricos en este flavonoide, como las cebollas.

Cuando se estudia un proceso inflamatorio, una dosis baja tiene realmente un gran impacto. Esto quiere decir que si algo es beneficioso, de ello no se sigue necesariamente que en mayor cantidad sea mejor. En este caso, la dosis más baja puede conseguirse a través de una dieta, en el que se consuman de 100 a 200 gramos de cebollas.